No compre participación en el mercado. Averigüe cómo ganárselo. Philip Kotler

Generalidades, consideraciones

La dinámica de los negocios es cada vez más exigente para las empresas, que requieren contar con una buena estructura administrativa, una gerencia proactiva, estratega, visionaria, creativa, capaz de interpretar los requerimientos que los actuales escenarios económicos demandan y dar paso a la fabricación  de productos y ofertas de servicios que garanticen,  no solo participar y permanecer en los mercados que se han desarrollado, sino ser competitivos, conquistar nuevos.

 Las empresas en la actualidad,  necesitan  tener bien definido  su función de mercados, que conlleve a dar paso a planes de mercados que  involucren todas aquellas necesidades que el consumidor demanda en los productos que se requieren para satisfacer sus necesidades  avalado de una buena calidad de estos, precios accesibles, atributos que garantizan competitividad.

Es un hecho cierto, que el mundo vive un proceso de cambio acelerado y el mercado cada vez más global en una economía más liberal, haciendo necesario  un cambio total de enfoque en la gestión de las organizaciones, si realmente quieren  figurar y participar exitosamente.

 Lo cierto,  se nos dice en esta etapa de cambios,  que las empresas buscan elevar índices de productividad, lograr mayor eficiencia y brindar un servicio de calidad, lo que obliga a  que los gerentes adopten modelos de administración participativa, tomando como base central al elemento humano, desarrollando el trabajo en equipo, para alcanzar la competitividad y responda de manera idónea la creciente demanda de productos de óptima calidad y de servicios a todo nivel, cada vez mas eficiente, rápido y de mejor calidad.

 Se  debe tener muy presente en la actualidad además, que la   gestión de mercados en una organización, no es producto de una casualidad ni surge espontáneamente; se crea y se logra a través de un largo proceso de aprendizaje y negociación por parte de todos los integrantes  representativos que configuran la dinámica de conducta organizativa, como los accionistas, directivos, empleados, acreedores, clientes, por la competencia y el mercado, y por último, el gobierno y la sociedad en general.

Una organización, cualquiera que sea la actividad que realiza, si desea mantener un nivel adecuado de competitividad a largo plazo, debe utilizar antes o después, unos procedimientos de análisis y decisiones formales, encuadrados en el marco del proceso de "planificación estratégica de mercados".

 Considérese  además,  que   la función de mercados es un proceso de sistematizar y coordinar todos los esfuerzos de las unidades que integran la organización encaminados a maximizar la eficiencia global.

explicar mejor dicha eficiencia, se sugiere considerar la competitividad con todo su alcance, repercusiones y niveles. Sobre esto último le recordamos,  que nos estamos refiriendo a   los niveles de competitividad, la competitividad interna y la competitividad externa.

La competitividad interna involucra la capacidad de organización para lograr el máximo rendimiento de los recursos disponibles, como personal, capital, materiales, ideas, etc. y los procesos de transformación. Al hablar de la competitividad interna nos viene la idea de que la empresa ha de competir contra sí misma, con expresión de su continuo esfuerzo de superación es aquí don de la función de mercados labora de forma concatenada a la gestión de Calidad y Productividad en una organización.

Por su parte, la competitividad externa está orientada a la elaboración de los logros de la organización en el contexto del mercado, o el sector a que pertenece. Como el sistema de referencia o modelo es ajeno a la empresa, ésta debe considerar variables exógenas, como el grado de innovación, el dinamismo de la industria, la estabilidad económica, la apertura de nuevos mercados, para estimar su competitividad a largo plazo. La empresa, una vez ha alcanzado un nivel de competitividad externa, deberá disponerse a mantener su competitividad futura, basado en generar nuevas ideas y productos y de buscar nuevas oportunidades de mercado.

Relación mercados con calidad y productividad

 Ahora bien, para comprender el concepto de calidad y productividad asociado con la gestión de mercados, es útil hacerlo  comenta Francis Lagardea, a través del concepto denominado "paradigmas". Un paradigma se entiende como modelo, teoría, percepción, presunción o marco de referencia que incluye un conjunto de normas y reglas que establecen parámetros y sugieren como resolver problemas exitosamente dentro de esos parámetros.  Recuérdese, que un paradigma viene a ser, un filtro o un lente a través del cual vemos el mundo; no tanto en un plano visual propiamente, sino más bien perpetuo, comprensivo e interpretativo

La calidad  y la productividad  son más que conceptos plasmados en planes, forman parte de una  filosofía, una estrategia, un modelo de hacer negocios y está localizado hacia el cliente cuestión la cual es perseguida por la gestión de mercados. La calidad y la productividad no solo se refieren al producto o servicio en sí, sino que es la mejoría permanente del aspecto organizaciones, gerencia; tomando una empresa como una máquina gigantesca, donde cada trabajador, desde el gerente, hasta el funcionario del mas bajo nivel jerárquico están comprometidos con los objetivos empresariales

Para que la calidad y la productividad se logre a plenitud, es necesario que se rescaten los valores morales básicos de la sociedad y es aquí, donde  la función de mercado interviene para conocer cuales son las expectativas de los consumidores, el empresario juega un papel fundamental, empezando por la educación previa de sus trabajadores para conseguir una población laboral más predispuesta, con mejor capacidad de asimilar los problemas de calidad, con mejor criterio para sugerir cambios en provecho de la calidad y el mercado, con mejor capacidad de análisis y observación del proceso de manufactura en caso de productos y poder enmendar errores con suma eficiencia y eficacia.

 No hay que olvidar, ,   que  la calidad y la productividad, como clave del éxito dentro de la organización, tienen incidencia en la forma de plantear y desarrollar cualquier iniciativa de negocios, conllevando todo ello a dar paso  a una nueva visión y desarrollo de un nuevo   modelo de empresa y empresario, acorde a la realidad actual.

Conclusiones.

 Las empresas venezolanas nuestro interés, debe dar paso al desarrollo de una nueva cultura y gestión de la mercadotecnia  y su integración con  calidad y productividad, si se quiere  ser competitivas y conquistar nuevos mercados.  Hay que saber integrar eficientemente los sistemas de mercados, sus investigaciones, funciones, con los procesos operativos dando paso  a que se garanticen resultados, en donde la calidad se torna una ventaja competitiva y los productos que se ofrecen sean demandados. De lo contrario, el no integrar a ambos sistemas, mercados con calidad y productividad, puede hacer colapsar a las empresas, como ya ha sucedido